5 cenotes a los que debes lanzarte si visitas Yucatán

Por Dadá – Si visitan Yucatán en temporada de calor (que es prácticamente TODO el año, menos Enero y Febrero) estamos seguros que van a querer mitigar el calor y hay muchas maneras de hacerlo, tomarse una chela bien fría, un helado o sorbete en Helados Colón o los del muy célebre Polito y visitar las playas como Progreso, Chicxulub, San Benito, Río Lagartos, Celestún, etc., pero sin lugar a dudas una de las experiencias obligatorias cuando se trata de matar el calor en mi bello estado, es visitar un cenote.

Ahí les va un poco de clases de geografía vagos: la palabra cenote viene del maya “dzonot” que significa “abismo” y son pozos de agua dulce que se encuentran en cavernas de piedra caliza.  Hay muchos que se encuentran bajo tierra, pero otros muchos al aire libre.

Aquí les traigo unas recomendaciones que no pueden dejar de visitar:

CENOTE ZACÍ

Este es uno de los más populares del estado. Se pronuncia “zaquí” y es el cenote abierto más grande con al menos 28 metros de diámetro y una profundidad que va de los 25 a los 100 metros. La ventaja de este es que está ubicado muy cerca de la ciudad de Valladolid, así que después de remojarse pueden conocerla, pues también hay muchas cosas ahí que valen la pena. Arriba de este cenote hay un restaurante de comida tradicional, con opciones deliciosas. Si no saben qué pueden ordenar, aquí les dimos hace poco unas cuantas recomendaciones.

CENOTE LOL-HA

El mayor atractivo de este cenote es la vista a la zona arqueológica de Chichén Itzá, y es una red de por lo menos siete cenotes que están conectados entre sí. Esta opción tal vez no es para cualquiera, pues para descender a ellos se tiene que hacer a través de una escalera vertical y si ustedes son como yo de niño (o sea miedosos y poco hábiles), no se les recomiendo. Si son lo contrario, es una opción que no se pueden perder.

SAMBULÁ

Esta es otra opción para los intrépidos. Es un cenote subterráneo al cual se accede con escalera de pierda. Este es ideal para darse un chapuzón tranquilo, pues tiene aguas poco profundas de alrededor de 1.50 a 2 metros.

X’KEKEN

Este es probablemente uno de los más hermosos. Es también una caverna subterránea cercana al poblado de Dzitnup, pero en la parte de arriba tiene una apertura que da una entrada de luz.

CUZAMÁ

Dejamos lo mejor para lo último. Visitar Cuzamá es toda una experiencia, pues lo característico de este lugar es la manera en la que se visitan los cenotes. Para conocerlos, se realiza un recorrido en “trucks” (pero no se pongan cuquis con el inglés, no pronunciamos “trocks” sino literal “trucks”) que son pequeños carros jalados por caballos a través de 7 km. La única desventaja es si te toca ir mero adelante porque te va a tocar ver al caballo vaciar el intestino.

Los principales cenotes del recorrido son: Chelentún, Chak-Zinik-Che y Bolo-Chojol. El primero es el menos impresionante, el segundo es como mencioné anteriormente, para aventureros ya que hay que acceder a él en una escalera, o de plano tirándose un clavado. Y el más majestuoso es el tercero. Sin lugar a dudas, por el que vale la pena todo el recorrido.

Estos son algunos de los más padres, pero hay una infinidad de cenotes en toda la región y si quisiéramos hablarles de todos, tendríamos que escribirles un libro completo para abarcarlos. Es muy fácil encontrar excursiones y rutas. Ya sea para descansar o para ser más intrépidos, definitivamente son una opción que no pueden dejar de visitar en Yucatán.

¡Ah, no olviden su bloqueador, chavos, pega duro el sol por ahí!

 

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